Mi experiencia personal con Roacutan

Cuando era adolescente tenía un acné leve que más tarde se fue haciendo más complejo y rebelde hasta ser moderado, pero que no pasó de ahí. Luego de probar por varios años distintos productos, uno de los dermatólogos que consulté me dijo, con toda seguridad, “como estás gastando mucho dinero en varios productos, mejor vamos a probar con Roacutan, para curar el acné para siempre y listo”. Como si fuera así de fácil. La única verdad en esa frase fue el “probar otro producto más”. Mi experiencia personal es que casi todos los productos para el acné son un fracaso o un engaño.

Recuerdo que en ese momento mi cara estaba bastante mal debido a que me había tocado dos granos, y producto de eso se me habían inflamado mucho realmente. Tenía como dos chichones en la cara. Cabe aclarar que no deben tocarse la cara, nunca, porque desparraman la infección. Bueno, el tema es que en esa desesperación por eliminar el acné y al mismo tiempo la ilusión de curarlo para siempre, fui a comprar Roacutan. La verdad es que cuando tuve en las manos la caja de pastillas, se me dio por investigar en Internet, y encontré de todo un poco. Por un lado, los efectos secundarios, que daban miedo realmente. Por el otro, gente que decía que se había curado con Roacutan y otra que decía que le habían vuelto todo el acné cuando dejaron de tomar las pastillas. En fin, dejé de leer, porque algunos efectos me estaban asustando, y guiado por algunas recomendaciones de gente que lo había tomado, sumado a la receta del dermatólogo, comencé a tomar las pastillas.

El tratamiento con Roacutan consistía en tomar una pastilla de 20 mg. por día durante 8 meses, evitar el alcohol y no olvidarse nunca de tomarla. Cabe aclarar que, si bien este dermatólogo es bastante conocido en mi ciudad, está muy mal informado. ¿Por qué?, porque lo único que me dijo es que se me iban a paspar los labios. Antes de tomar Roacutan debes hacerte análisis de sangre. Durante el tratamiento debes cuidarte del sol y nunca debe darse en verano o primavera, sino en otoño e invierno. Entre otras muchas cosas.

Cuando comencé a tomar las pastillas, al principio me broté más, es decir, el acné aumentó. Ese es el primer efecto. Luego a las dos semanas empezó a disminuir la cantidad de granos y/o espinillas. Los labios comenzaron a secarse; es insoportable eso y debes usar lápiz labial humectante (manteca de cacao). Los ojos se te irritan fácilmente debido a la sequedad, te lastimas fácilmente las fosas nasales y el cabello se vuelve quebradizo. Y otra cosa, te da mucha sed. En fin, con Roacutan mi acné se detuvo y fue disminuyendo cada vez más. Ya para el quinto mes tal vez me salía una espinilla. En resumen, era súper efectivo el tratamiento. Pero no todo lo que reluce es oro, dice el dicho.

Después de haber pasado por todos esos efectos secundarios de Roacutan durante 8 meses, pensé que las pastillas habían eliminado al acné. Pero no fue así.

A pesar de que mi acné no era grave, sino como mucho moderado, y de que hice todo al pie de la letra, el tratamiento fracasó y el acné volvió como antes. También supe que al resto que conocía que lo había tomado, también le volvió.

Tiempo después me informé más sobre Roacutan y me di cuenta que no lo debería haber tomado, y que el dermatólogo que me lo recetó, estaba muy mal informado. Las pastillas con isotretinoína fueron creadas para acné grave o extremo, por eso son las más fuertes que existen para curarlo. Pero ese no era el problema, sino los efectos secundarios graves y permanentes que pueden producir. La verdad es que cuando leí los efectos de Roacutan en su momento, antes de tomarlo, no vi los graves, ni tampoco que podían ser permanentes, sólo vi los efectos comunes y que se iban luego de dejar las pastillas. Es por ello que desde mi experiencia personal, te recomiendo que no tomes Roacutan, salvo que tengas un acné muy grave y de que ésta sea tu última alternativa por probar.